La Universidad

Los jóvenes españoles se emancipan bastante más tarde que sus pares europeos. Y eso se nota en la universidad. De hecho, según un estudio que la multinacional Sodexo ha realizado en seis países tan distintos como China, Estados Unidos, India, Reino Unido, Italia y España, los españoles de entre 18 y 25 años son los únicos que ponen en primer lugar a la hora de elegir dónde cursar su grado que el centro elegido esté cerca de su casa familiar. El 44% de los encuestados por la empresa de restauración colectiva lo sitúa por delante de cualquier otra consideración. Los enlaces de transporte le siguen entre las preferencias.

Sin embargo, están mucho menos interesados que el resto de los universitarios consultados por el entorno atractivo de la facultad (crucial para chinos e indios), la impresión que les ha dado la institución tras participar en su jornada de puertas abiertas (primer motivo de los británicos) o la disponibilidad de ayudas y financiación (para Estados Unidos). Lo mismo ocurre con los espacios de estudio, de actividades sociales y deportivas y con las ayudas económicas. A los españoles les preocupan mucho menos que a los demás. Por eso el estudio dice: “La estrategia de los estudiantes españoles para elegir universidad es muy distinta a la media global”. Por ejemplo, desgrana Sodexo, mientras el ambiente amigable del campus y la reputación son considerados por el 80% de los alumnos internacionales, en el caso de los españoles el porcentaje baja al 60%.

Títulos exclusivos

La Universidad Autónoma de Barcelona, la entidad que sale mejor parada en España en los rankings nacionales e internacionales, con más de 26.000 alumnos (unos 7.300 de nuevo ingreso cada año, plazas que se llenan, según su vicerrectora de Comunicación y Promoción, Virginia Luzón), cree que los motivos que guían a los jóvenes para estudiar dentro de sus aulas son, además de la proximidad del hogar paterno debido a cuestiones económicas, que se trata de una universidad pública; que ofrece en exclusiva grados, como el de Microbiología, que no se puede cursar en ningún otro centro del país; por el prestigio de que gozan sus títulos, como el de Medicina, y por los rankings, argumento que va ganando peso, “cada vez lo notamos más, aunque sobre todo a la hora de elegir un posgrado”, asegura Luzón.

Los estudiantes, reconoce la vicerrectora, miran poco la calidad de la docencia y las acreditaciones con que cuenta la universidad, que son un claro indicador de ella. Aunque, a partir del tercer y cuarto curso del grado, enriquecer el currículo pesa más para los estudiantes, de ahí que los intercambios internacionales que ofrece la universidad ganen mucho protagonismo.

Julio Contreras, vicerrector de Estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid, con más de 70.000 alumnos, 14.000 de nuevo ingreso al año, asegura que las seis universidades públicas madrileñas tienen un 40% de alumnos procedentes de otros lugares de España, estudiantes que eligen nuestras universidades por la ciudad en que se encuentran. Por la capital.

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *